En terapia descubrirás cómo mejorar la calidad de tus pensamientos y así poder gestionar tus emociones.

La base de la terapia que practicamos en consulta es cognitivo-conductual. Los expertos ya nos dicen y han demostrado que, frente a psicoanalistas, humanistas o diferentes modalidades de terapia, es la terapia de mayor éxito porque hace trabajar. Y, sin trabajo, no hay crecimiento.

De poco sirve sentarse en un diván o en una consulta y hablar solo del pasado y hablar y hablar… En un primer momento, sí, necesitamos conocer el pasado, pero debemos trabajar sobre el presente.

Debemos identificar qué patrón de pensamiento te esta generando esas emociones y está condicionando tu conducta.

Lo que pasa – lo que pienso – lo que siento.

– la triada –

En terapia analizaremos esa triada:

  • Trabajaremos esas creencias irracionales y las desestructuraremos.
  • Crearemos unas nuevas que no sean limitantes.
  • Generaremos nuevas emociones, nuevas visiones y perspectivas, nuevas realidades. Porque en este punto es importante que diferenciaremos la realidad del pensamiento.
  • Trabajaremos sobre el presente, sobre el ahora, sobre ese pensamiento.

El pensamiento, puede ir hacia el pasado o hacia futuro pero, en realidad, es lo que yo estoy pensando ahora lo que me condiciona porque proyecta un futuro sobre nuestros miedos.

En el respeto a tus silencios, surgirá esa catarsis emocional del cambio.

¿Qué sesiones practicamos?

En nuestra consulta practicamos terapia breve individual con adultos, terapia individual infantil, terapia de pareja. Y, además de, llevamos a cabo dinámicas de grupo y asesorías de crianza.

Adultos

Analizaremos ese patrón de pensamiento, estructurando herramientas individualizadas.

El TIEMPO es importante, para trabajar, para generar ese pensamiento crítico, para tener dudas, para saber dónde no estoy funcionando y dónde sí y poder, en cada sesión, avanzar.

Por eso, el intervalo entre sesión y sesión, suele ser de quince días, aunque dependiendo del caso puede darse semanal. Y en el formato que mejor se adecúe a ti, presencial u online.

Infanto-juvenil

En este caso aprenden las herramientas de una forma dinámica, a través de dibujos, juegos, lecturas, role playing… y siempre pasándoselo bien.

Aquí EL TIEMPO, aunque su percepción es diferente, sigue siendo importante porque para interiorizar y procesar el cambio, mediante las herramientas de trabajo que se les ha facilitado, necesitan su espacio. El intervalo entre sesión y sesión es de quince días, pero dependiendo del caso, puede darse con mayor frecuencia.

Crianza

Sobre todo en la primera infancia, las familias piden asesoramiento para situaciones y dificultades que se encuentran a la hora de educar.

Algunas se sienten frustradas o perdidas, aplican herramientas pero no funcionan, o no perciben que la crianza que están dando es la que esperaban o gustaría.

Estas sesiones son más asesorías educativas. Con también técnicas cognitivo-conductuales, se individualiza el enfoque al caso y la frecuencia puede ser más puntual o de mantenimiento.

¿Sientes que es el momento?

Si hemos conectado y de alguna manera he reflejado tu estado actual o te encuentras en un momento de dificultad, no dudes en dar el paso.

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